San Sebastián de Garabandal

Es una localidad del municipio de Rionansa (Cantabria, España). Se encuentra a 8 km de la capital del municipio, Puentenansa. Actualmente cuenta con una población de 107 habitantes. Celebra la festividad de San Sebastián el 18 de Julio.

El pueblo se encuentra ubicado en la sierra de Peña Sagra, a orillas del río Vendul, afluente del Nansa.

Al estar situado en la vertiente norte de Peña Sagra, abundan los hayedos y los robles en la cabecera del Vendul, formando un bosque mixto.

Monumentos y lugares de interés

Cerca de San Sebastián de Garabandal se han encontrado unos restos pétreos que datan del Neolítico o del Calcolítico, incluido un túmulo dolménico. Conserva además restos de cabañas de pastoreo de gran valor etnográfico. De su patrimonio destaca, además, el caserío en su conjunto, con calles estrechas en las que se conserva arquitectura popular, así como varias casonas con escudos y fachadas encaladas. Cabe mencionar la casona de los Cossío, con una inscripción de 1723, hoy dedicada a la hostelería y tienda de recuerdos religiosos. La iglesia parroquial es del siglo XVII. La iglesia parroquial de San Sebastián es del siglo XVII. El ábside y el crucero están cubiertos por bóvedas. El retablo, recientemente restaurado, tiene una imagen del Sagrado Corazón de Jesús de admirable belleza.
A la entrada del pueblo se ha levantado recientemente un monumento a la madre del emigrante que consiste en una estatua de tamaño algo mayor que el natural, sobre un pedestal de piedra de sillería, representando a una mujer de estas tierras mirando a la lejanía.



Centro de peregrinaciones

Actualmente, San Sebastián de Garabandal es un centro de peregrinaciones católicas. Unas niñas de la localidad manifestaron a principios de los años sesenta (entre junio de 1961 y enero de 1965) que se les había aparecido la Virgen María. La narración de los hechos tuvo eco entre muchos fieles católicos tanto dentro del territorio nacional como del extranjero.
Monumento a la madre del emigrante en Garabandal

Monumento a la madre del emigrante en Garabandal

Historia del milagro

A inicios de la década de 1960, el pueblo concitó la atención de los medios de comunicación. Entre 1961 y 1965, cuatro jóvenes en edad escolar Conchita González, Mari Cruz González, Jacinta González y Mari Loli Mazón (fallecida el 20 de abril de 2009), afirmaron haber presenciado apariciones del arcángel San Miguel y la Virgen María. El primero preparó a las niñas para la posterior aparición de la Virgen, ocurrida el 2 de julio de 1961. Durante cerca de 2.000 sesiones, que concitaron a grandes multitudes, las niñas entraban en estado de profundo éxtasis y se registraron aparentes fenómenos paranormales registrados por cámaras fotográficas o filmaciones, tales como levitaciones, demostraciones de fuerza, etc. ante la presencia de cientos de miles de testigos (según las fuentes) que intentaron sustraer a las videntes del trance mediante pinchazos de aguja, quemaduras, golpes, etc.

El pueblo se convirtió en un punto de peregrinaje para muchos creyentes católicos. La Virgen María se apareció a unas niñas el 2 de julio de 1961

Debido a la localización del pueblo y las dificultades de acceso, Garabandal mantiene casi el mismo aspecto que tenía en los años sesenta y no ha sufrido las transformaciones producto del interés turístico como en otros lugares.

El mensaje principal de las supuestas apariciones se basó en que la humanidad debía cambiar su rumbo, y que todos los hombres debían ser buenos, y advirtió sobre un próximo fin de los Tiempos. Éste llegaría tras un milagro universal, de cuya fecha es depositaria una de las videntes.